lunes, 7 de noviembre de 2011

Celos, de Paloma Hidalgo

Mírala, ahí sigue haciéndose la víctima sentada en el suelo acariciando la cabeza de la Barbie. Las lágrimas siguen dibujando chorretes en su carita de niña buena, mientras intenta encajarla de nuevo en el cuello dando sorbetones a los mocos que asoman por la nariz. A mí la muñeca me gustaba, pero mi hermana no. Es una niña odiosa, quejica, repelente, que consigue siempre todo lo que quiere de papá y mamá. Que sufra. Antes de rompérsela, y por si acaso vuelven a buscar mi hucha, he sacado los 17 euros que me quedaban desde que le rompí la Nancy.


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9 comentarios:

  1. Selección artificial

    Siempre yo; siempre mi cabeza, o mis brazos, o alguno de mis vestidos. Yo pago sus desavenencias absurdas y lo único que me llevo es un tirón de pelo disfrazado de caricia, cuando no una amputación dolorosa. Creo que toca de nuevo. Y esta vez solo puede quedar una. Seguro que entonces me convierte en su amiga y confidente, igual que hicieron estas dos cuando lo de la escalera y la pobre Marta. Menos mal que aún conservo aquel traje negro tan elegante.

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  2. ¡Me ha roto la Barbi! La muy estúpida...Voy a llorar con todas mis fuerzas hasta que venga papá y la castigue para siempre. Esta vez no se va a salvar solo con el dinero de la hucha, esta vez voy a conseguir que se la lleven a ese bonito colegio con rejas en las ventanas.

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  3. Tiene que pagar por el daño que me ha hecho. Yo era feliz hasta que ella llegó. Tiene que sufrir, pero debo ir con cuidado, porque no me gusta esa sonrisa torcida que me acaba de dedicar.
    Pasaré algunos días sin romperle nada.

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  4. La mañana siguiente amaneció sobre un espectáculo dantesco. Los miembros de plástico de la víctima del día anterior, pegados con Loctite en los coches más preciados de su colección, le arrancaron un grito de horror. Haría falta mucho más que diecisiete euros para reponer el desastre.

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  5. Centro Gestor de Fábricas de Juguetes

    -¡Una catástrofe! La venta de juguetes cayó estrepitosamente durante el primer semestre del año...
    -...Y la Campaña de Navidad se presenta desoladora.
    -Si al menos no hubieran vetado nuestras propuestas desde la Organización para el Control de la Natalidad, podríamos estar tomando medidas para resolver la crisis a medio plazo.
    -Sí. Ya estoy harto de fomentar los celos mediante publicidad subliminal. Los resultados son mediocres...
    -Augusto todavía tiene contactos...
    -...Y nosotros una lista de matrimonios diana. (Acercándole la carpeta y el teléfono).
    -Pero sabéis que no aceptarán. Estas parejas están a punto de divorciarse.
    -Sin embargo ellos no lo saben. Hemos retrasado el envío de la información y no dispondrán de los datos hasta dentro de dos semanas.
    -De acuerdo. Intentaré que les adjudiquen la partida de cigüeñas del lunes.
    -Sonríe, hombre. Los niños te lo agradecerán. Tendrán el doble de regalos sin necesidad de esforzarse apenas.

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  6. - Y luego dicen que yo soy la mala, y es ella, la que nunca me dice que guapa soy, ni un te quiero. ¿Acaso no sabe que puedo leer entre líneas? Anda y rabia viendo como destrozo la muñeca que tanto querías.

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  7. Las oigo desde el salón. No me dejarán ver la telenovela, con lo que me gusta. Serán mis hijas pero no las aguanto. Una vale para actriz, no puede negarse; y la otra será una verdadera psicópata.
    Bah, dejaré que llegue su padre y que reparta justicia. Paso. Estoy harta de mocos, de llantos, de historias y... ¡no voy a comprar ni una muñeca más! Necesito todo el dinero para comprarme unos buenos litros de ginebra.

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  8. Pasados los años, papá recogió los juguetes rotos. Eramos mayores. Mi hermana iría a la Universidad y yo seguiría trabajando a tiempo parcial y sin futuro. La cabeza de la Barbie rodó por el suelo y le propicié una sonora patada de rebeldía. El se agachó a recogerla, me miró, y me dijo : ¿subirás todo esto al camarote? es que tu hermana está estudiando.

    Desde entonces vivo allí, en el desván, alejada de sus miradas críticas. Unicamente bajo en Navidad, sólo por comprobar si alguna vez se acuerdan de que existo.

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